Todo ser humano, independientemente de su condición, necesita límites y reglas para poder adaptarse en nuestro medio ambiente.
Cuando nuestros niños entran a un sistema de educación, lo primero que evalúan es el comportamiento. Síndrome de Down no es sinónimo de mal comportamiento. Es igual que cada uno de nosotros.
Límite: lo que indica hasta dónde puede llegar una persona, hablando física, social y emocionalmente.
Los límites están formados por reglas. Una regla es establecer las acciones permitidas. Son conductas y comportamientos.
conducta > acción
comportamiento > serie de acciones
Tenemos que desglosar cada acción de nuestros hijos para darnos cuenta con cuál tiene problemas. Puedes pensar : “es que mi hijo no se sabe vestir” y tal vez lo único que le resulte difícil sea abotonarse.
Necesitamos dar instrucciones correctas. El lenguaje no verbal se establece antes que las palabras. Mi tono de voz y lenguaje corporal es un 93% del mensaje.
La congruencia en la comunicación también es muy importante. Necesitamos ejercitarla.
No a las “etiquetas”
• pobrecito
• no puede
• no sabe
• es agresivo
• es chiflado
• es tremendo |
Como padres es escencial tener congruencia con mis pensamientos, sentimientos, acciones, lenguaje verbal y no verbal para no confundir a nuestros hijos. Dar instrucciones claras y precisas.
Resumen:
• Iniciar de lo más sencillo a lo complejo, exponiendo a tu hijo al éxito.
• Dar instrucciones cortas y claras
• Utilizar los tres canales combinados corrige por la acción, no por tu emoción
• Se congruente en tu lenguaje verbal, no verbal, sentimientos, pensamientos y acciones.
• Evita usar el “no” y las etiquetas.
• Se un modelo congruente
• Se constante y paciente
• Vuélvete cazador de acciones positivas (todos los niños tienen cosas positivas)
• Confía en tu hijo. Necesita que creas en él.
• Establecer límites y reglas implica tener confianza en nuestros niños.
¿Cómo empatar los límites de la casa con los de la escuela?
Cuando llegan a un ambiente nuevo, los niños empiezan a medir los límites de la maestra. Por eso necesitamos tener comunicación directa con maestros y familiares. Es muy común que pase también con la familia extensa (abuelos, tíos, etc.) Es importante marcar los límites desde un principio para que se mantengan al margen.
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